Un sábado fui a
la escuela a trabajar con unos compañeros de equipo. Terminamos temprano (4
P.M.¬¬’) y decidí volver a casa caminado. Cabe mencionar que camino a casita hay dos centros
comerciales: uno con un Sears y el otro con un Liverpool. Pasar por el Sears es obligado mas si bien pude haber
evitado perfectamente el Liverpool, pasé por ambos como una desobediente
caperucita roja.
SEARS: Esta
sucursal es pequeña, aunque su departamento
de cosméticos no está nada mal surtido. Había cupones para faciales exprés de L’Oreal
y para maquillaje en TooFaced (marca que antes no estaba), así que tomé para mi amiga
y para mí. Mi pretexto para entrar inicialmente era preguntar por el precio del
mismo rubor de Estée Lauder que quería mi amiga, ya que teníamos la hipótesis de
que el Palacio de Hierro era más caro que las otras dos tiendas
departamentales. Hipótesis descartada, quizás otro tipo de mercancías tenga
este comportamiento, pero al menos en cuanto a cosméticos es la misma cosa. Sin embargo, ese tono no estaba en existencia.
Esta sucursal
tiene un área de zapatería un poco pequeña, y le traigo ganas a unas botas
Harley Davidson que estuve a punto de probarme en Perisur, pero no pude por
cosas del destino; así que ya estando a media tarde de sábado vestida y
alborotada me fui derechito a la plaza del Liverpool.
LIVERPOOL: Esta
es mucho más grande y me gustó su departamento de farmacia que no conocía.
Manejan marcas dermatológicas. Aunque la verdad iba nomás a ver que había,
porque me gusta saber qué hay y en dónde, las vendedoras me rondaban como
buitres. No sé si era mi cara sin maquillar con mis cejas sin depilar (falta de tiempo por exceso de trabajo) lo que
les hacía pensar que necesitaba urgentemente su ayuda.
Me demostraron
una interesante línea de bloqueador solar que no pienso probar en un futuro
cercano porque tengo suficiente en casa, pero que sin duda consideraré cuando
necesite más. Una mujer de la marca DDF me realizó un facial para que conociera
su marca, que la verdad no conocía, pero que me pareció buena en general. Aunque al leer las etiquetas me di cuenta que
la mayoría de sus productos contienen ácido salicílico, lo que por experiencia
propia (Normaderm) sé que no es tan bueno para mi piel al ser más bien
mixta-seca, por lo que no creo comprar ese tratamiento; sin embargo, una
mascarilla de azufre me agradó bastante y aunque cuesta como 600 pesos tiene un
tamaño enorme. Quizás cuando termine la de Estée Lauder pruebe esa.
¡Hey!¡ Yo iba a
ver botas! Así que corregí mi rumbo a zapatería pasando por deportes a ver
tenis. Después de tontear viendo los zapatos y tratando de adivinar su precio
antes de levantarlos para verlo, la vendedora me informó que ahí YA no manejan
esa marca, pero que puedo ir a otra sucursal donde sí… entonces muy triste me
dirigí a cosméticos de nuevo.
El primer
mostrador al que me acerqué fue al de la línea The Balm que para nada conocía,
pero me llamó mucho la atención ya que el tipo de empaque es prácticamente
igual al de Benefit. Tiene cosas lindas y empaques muy llamativos, pero en lo
que respecta a la empleada, creo que está muy mal capacitada. Era joven y muy
amable, pero no sabe vender ni aplicar
el maquillaje, quizás estaba nerviosa. Me interesaron los delineadores en gel,
pero ella batallaba en aplicarme el tono elegido y le pedí la brocha para
hacerlo yo. Me probé un tono morado muy lindo, pero la textura del producto era
muy reseca, y fue difícil aplicarlo. Costaba alrededor de 300 pesos, en ese
caso mejor compro un MAC o Bobby Brown, pero no será pronto porque tengo uno de
Coastal Scents casi nuevo. La máscara me la aplicó bien, y el empaque de animal print hermoso, pero muy cara para
mi gusto, jajaja.
Volví a Estée Lauder a preguntar por el mismo
chunche y el precio es idéntico, pero aquí sólo tenían el degradado rosa y no
el durazno. Aquí solicité que me probaran una base, ya que tengo rato
pensándomelo sobre la Double Wear, y pienso comprarla cuando termine la actual,
esa o una de MAC. En el mostrador de Coyoacán la primera vez me la aplicó un
chico y me dijo que lo mío era la intensidad 4.3 (¿¿o era 3.4??)en el Double Wear
regular, me la probó en el rostro y me agradó. La vez del desayuno me dijeron que
para mí sería la Double Wear de cobertura media, y que en la compra de la base
me ajustaban el tono, lo cual no me agradó ya que quiero tenerla puesta y salir
al sol y asegurarme que no se ve rosita antes
de decidirme a comprar una. En el mostrador de Parque Lindavista me aplicaron
la intensidad 2 de Double Wear Light, la sentí muy clara respecto al cuello,
pero amé la textura ligera y emparejó perfecto el tono del rostro. Cuando salí
al sol a verla, casi era el atardecer, así que no estoy muy segura de si era un
ajuste perfecto o no.
Como después de
la lavada y la pintada sentí mis labios resecos, decidí buscar un buen gloss
para probar. Fui a Clinique y me hicieron un spa de labios… y me pusieron un
gloss muy lindo. Otra cosas interesante que vi en la plaza, mas no en la tienda
departamental, fue un fijador de labial de la marca ARTDECO en Faces, pero
ronda los 300 pesos. Por lo pronto probaré primero LipCote que ronda los 200,
sin embargo tengo que ir a cazarlo a una plaza que no conozco, pero eso viene
después.
Cuando
salí estaba muy cerca el atardecer, por lo que decidí apresurarme antes de que
saliera el lobo feroz. Caminé por unos 45 minutos más hasta mi casita, y al
llegar, a pesar del sudor la base seguía luciendo hermosa, así que creo que
cada vez me convenzo más de comprar esa base cara.
En conclusión:
·
Logré tratamientos gratis sin siquiera
proponérmelo.
· Quizás debido a que iba con cara lavada y eso las hace pensar que ruegas ayuda y que actualmente no tienes ningún producto de cuidado de la piel y pueden volverse tus “dealers-guru”.
· Pienso comprar una base de larga duración Estée Lauder en un futuro no tan cercano ni tan lejano, pero tengo que asegurar que encuentro el tono perfecto.
· The Balm no tiene buenos delineadores en gel.
· Amé la mascarilla de azufre de DDF.
· El rubor rosa degradado de Estée Lauder es demasiado rosa para mi gusto.
· Esto prueba que es perfectamente factible mi sucio propósito de obtener exfoliante gratis una vez a la semana hasta que se acaben los mostradores o alguien nos ponga en la lista negra de las gorronas.
· Quizás debido a que iba con cara lavada y eso las hace pensar que ruegas ayuda y que actualmente no tienes ningún producto de cuidado de la piel y pueden volverse tus “dealers-guru”.
· Pienso comprar una base de larga duración Estée Lauder en un futuro no tan cercano ni tan lejano, pero tengo que asegurar que encuentro el tono perfecto.
· The Balm no tiene buenos delineadores en gel.
· Amé la mascarilla de azufre de DDF.
· El rubor rosa degradado de Estée Lauder es demasiado rosa para mi gusto.
· Esto prueba que es perfectamente factible mi sucio propósito de obtener exfoliante gratis una vez a la semana hasta que se acaben los mostradores o alguien nos ponga en la lista negra de las gorronas.
Los cosméticos están igual de caros donde sea.
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